- Mi señor, he tomado una decisión. Si vos me dais vuestro consentimiento iré a la Isla de los Dioses a pedir consejo a los oráculos, y si es necesario buscaré la forma de ir a la mismísima Ciudad de los Dioses.
- Tienes mi bendición hijo mío.
León se arrodilla ante el trono y su padre eleva una oración a su diosa, Solna, para que lo proteja.
- Volveré, os lo juro mi señor.
- Has demostrado ser un perfecto heredero, León. Que Solna te acompañe.
Dicho esto hace un gesto con la mano y León se retira dejando a su padre solo. Recorre los pasillos a paso rápido en busca de su primo, hijo de la hermana de su padre, para decirle que se va. Entra en la sala de entrenamiento y lo encuentra allí.
- Drake- llama, pues el joven está ocupado entrenando y no lo ha visto entrar.
El muchacho se gira y se encuentra con los ojos rojos de su primo.
- Mi señor,- contesta a la vez que hace una reverencia- ¿Qué os trae por aquí?
- Vengo a despedirme, Drake.- hace una pausa mientras contempla a su primo, es apenas un par de años menor que él, pero en su mirada aún se distingue la inocencia infantil que siempre lo ha caracterizado, inocencia que pronto será cortada de raíz.- Quiero que cuides de mi padre, prométeme que lo harás, él está viejo y débil y no me fio de sus consejeros, sobre todo, y no te ofendas, del sobrino de tu padre, Galian.
- No me ofendo, mi señor, yo tampoco creo que sea de fiar, aunque mis padres confíen en él. Haré lo que me habéis ordenado.
- No es una orden, Drake.- el príncipe sonríe mientras apoya la mano en el hombro de su primo- Te lo pido como un amigo.
- Entonces, mi señor, lo cumpliré con más devoción.
- Te lo agradezco.
- Os deseo suerte, mi señor, y que Solna os acompañe.
Asiente levemente con la cabeza y se despide de su primo con un apretón de manos.
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Apoyada en un pilar lleno de agua Kandra, la Diosa de la Muerte, sonríe. El agua le ha mostrado las dos escenas y ella se ha dado cuenta de que su plan comienza a funcionar.
- Ya ha empezado.- dice Enzo mientras cubre el pilar con una tela- Ahora sólo hay que dejarlo en manos de ellos, si es su destino acabarán con la guerra.
- El destino es muy relativo, nada está escrito, sus acciones les llevarán a su propio destino.- hace una pausa mientras se retuerce el pelo- Para asegurarme de que todo sale bien mandaré a alguien de los míos.
- Entonces yo haré lo mismo.
La diosa asiente mientras se vuelve a calar la capucha.
- Me voy, Enzo, ya casi ha amanecido. Nos veremos en otro momento.
Y dicho esto la Muerte desaparece entre ascuas negras.
Qué bien escribes, jodidaa :)
ResponderEliminarA ver qué te comento. "Yvaine" el nombre MOLA mucho mucho, ¡me encanta! Y por el momento León RULES! Jajaja, que me ha caído bien.
Dicho esto: SIGUE SUBIENDO ^^